Nuevo Testamento · Reina Valera 1960

Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado.

— Hechos 20:33

¿Este versículo tocó tu corazón?

Guárdalo en tu Diario de Reflexión personal

Crear diario gratis
WhatsApp Facebook

Hechos 20 — Contexto

30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.

31 Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno.

32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.

33 Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado.

34 Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido.

35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.

36 Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.

Ver Hechos 20 completo →
← Versículo 32 Hechos 20 Versículo 34 →
Buscar en la Biblia
Encontrar versículo
Búsqueda Semántica