Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
— Deuteronomio 32:39
Antiguo Testamento · Reina Valera 1960
— Deuteronomio 32:39
¿Este versículo tocó tu corazón?
Guárdalo en tu Diario de Reflexión personal
36 Porque Jehová juzgará a su pueblo, Y por amor de sus siervos se arrepentirá, Cuando viere que la fuerza pereció, Y que no queda ni siervo ni libre.
37 Y dirá: ¿Dónde están sus dioses, La roca en que se refugiaban;
38 Que comían la grosura de sus sacrificios, Y bebían el vino de sus libaciones? Levántense, que os ayuden Y os defiendan.
39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
40 Porque yo alzaré a los cielos mi mano, Y diré: Vivo yo para siempre,
41 Si afilare mi reluciente espada, Y echare mano del juicio, Yo tomaré venganza de mis enemigos, Y daré la retribución a los que me aborrecen.
42 Embriagaré de sangre mis saetas, Y mi espada devorará carne; En la sangre de los muertos y de los cautivos, En las cabezas de larga cabellera del enemigo.
Pasajes con la misma esencia espiritual
Versículos relacionados por significado, no solo por palabras