Hebreos 5 — Contexto
9
y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;
10
y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.
11
Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.
12
Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.
13
Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;
14
pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.