Antiguo Testamento · Reina Valera 1960

Ahora, pues, hijos, oídme, Y bienaventurados los que guardan mis caminos.

— Proverbios 8:32

¿Este versículo tocó tu corazón?

Guárdalo en tu Diario de Reflexión personal

Crear diario gratis
WhatsApp Facebook

Proverbios 8 — Contexto

29 Cuando ponía al mar su estatuto, Para que las aguas no traspasasen su mandamiento; Cuando establecía los fundamentos de la tierra,

30 Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.

31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra; Y mis delicias son con los hijos de los hombres.

32 Ahora, pues, hijos, oídme, Y bienaventurados los que guardan mis caminos.

33 Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis.

34 Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas.

35 Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová.

Ver Proverbios 8 completo →
← Versículo 31 Proverbios 8 Versículo 33 →
Buscar en la Biblia
Encontrar versículo
Búsqueda Semántica