Antiguo Testamento · Reina Valera 1960

Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado a mi carne.

— Salmos 102:5

¿Este versículo tocó tu corazón?

Guárdalo en tu Diario de Reflexión personal

Crear diario gratis
WhatsApp Facebook

Salmos 102 — Contexto

2 No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; Inclina a mí tu oído; Apresúrate a responderme el día que te invocare.

3 Porque mis días se han consumido como humo, Y mis huesos cual tizón están quemados.

4 Mi corazón está herido, y seco como la hierba, Por lo cual me olvido de comer mi pan.

5 Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado a mi carne.

6 Soy semejante al pelícano del desierto; Soy como el buho de las soledades;

7 Velo, y soy Como el pájaro solitario sobre el tejado.

8 Cada día me afrentan mis enemigos; Los que contra mí se enfurecen, se han conjurado contra mí.

Ver Salmos 102 completo →
← Versículo 4 Salmos 102 Versículo 6 →
Buscar en la Biblia
Encontrar versículo
Búsqueda Semántica